31 Mar El proyecto Migra Miño-Minho presenta sus resultados en la Jornada de Cierre
- En el evento, que tuvo lugar el viernes 26 de marzo, intervinieron representantes de las instituciones gallegas y portuguesas que colaboran en el proyecto
- Desde el año 2017 se liberaron más de 1.600 kilos de anguilas y 100.000 juveniles de salmón en el tramo internacional del río Miño
- Esta iniciativa, liderada por la Xunta de Galicia, está financiada con fondos de la Unión Europea, y lucha por gestionar los recursos pesqueros de la zona común de forma armonizada
El viernes 26 de marzo se celebró la Jornada de Cierre del proyecto Migra Miño-Minho, en la que los diferentes socios presentaron los resultados obtenidos tras cuatro años trabajando por mejorar el hábitat y las condiciones de los peces migradores del tramo internacional del río Miño. El evento, que se llevó a cabo de manera online, permitió compartir las diferentes acciones de repoblación realizadas desde 2017 en la cuenca compartida del río, que consiguieron reforzar las poblaciones de las especies migradoras.
En el marco del proyecto también se acometió la permeabilización de una decena de obstáculos en los afluentes a ambos lados de la frontera, con el fin de facilitar el tránsito de los pescados en su migración y, sobre todo, armonizar las normas de pesca fluvial en el TIRM. El trabajo desarrollado en estos cuatro años tuvo resultados notables y sirvió, además, para constatar el papel clave que juegan los sistemas fluviales como corredores ecológicos y la importancia y los efectos positivos de las inversiones que se hacen en su conservación.
La conselleira de Medio Ambiente, Territorio y Vivenda, Ángeles Vázquez, participó en el evento, resaltando que el tramo internacional del río Miño, junto con la Reserva de la Biosfera do Gerês-Xurés, son los espacios naturales más importantes y con mayor riqueza que comparten gallegos y portugueses. Vázquez también propuso impulsar una estrategia verde compartida en la Eurorregión, que permita avanzar en la lucha contra el cambio climático y en la protección de la biodiversidad.
La conselleira aprovechó la jornada para anunciar que la Consellería extenderá la experiencia adquirida gracias a Migramiño al conjunto de los ríos gallegos, a través de la puesta en marcha del llamado Proyecto mil ríos. Con una inversión estimada en 31 millones de euros, el objetivo de este nuevo programa será la recuperación de los humedales y sistemas fluvial de la Comunidad a través de la restauración de más de 300 km y de la mejora de las poblaciones de pescados en los ríos.
En la jornada participaron también José Antonio Quiroga Díaz, presidente de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, y Xosé Lago, director de AECT Galicia-Norte de Portugal, además de otros representantes de instituciones portuguesas socias participantes en el proyecto, como Inês Andrade, administradora regional de la Agência Portuguesa del Ambiente, y la directora regional norte del Instituto de la Conservação de la Naturaleza y de las Florestas, Sandra Sarmento, abordarán los desafíos futuros para la conservación de especies fluviales migradoras en la Eurorregión de Galicia-Norte de Portugal y las posibles acciones de colaboración. En representación de la Xunta, también hizo una exposición general sobre los objetivos del proyecto y presentó los resultados relativos al refuerzo de las poblaciones de salmón y de anguila el jefe de servicio de Patrimonio Natural en Pontevedra, Pablo Caballero.
Los socios portugueses se encargaron de llevar a cabo tres tareas: la vigilancia de la calidad del agua con la instalación de una sonda multiparamétrica en la desembocadura del río Miño; la intervención en 3 presas, creando permeabilidad para los peces; y la instalación de una innovadora escalera para peces. Portugal invirtió cerca de 170.000 euros en el proyecto Migra Miño-Minho.
A su vez, la Agencia Portuguesa de Medio Ambiente, con la colaboración del CIIMAR y del ICNF, promovió la intervención en 3 obstáculos instalados en el tramo terminal del afluente del río Miño, el río Gadanha, situado en el concejo de Monção: los azudes de Nora, Peniche y Raro. Estas intervenciones, presupuestadas en 81.000 euros y realizadas en 50 días, permitieron restablecer la movilidad de los peces migratorios, pero también comprender mejor el estado biológico. La evaluación de la eficacia de las intervenciones está prevista para esta primavera, con el seguimiento de los peces mediante el marcado de los individuos.
La jornada contó con la intervención del vicepresidente de la Junta Directiva de la APA, que dio la bienvenida a los participantes y agradeció la colaboración de todos los socios nacionales y españoles en la ejecución del proyecto de 4 años de duración, destinado a la conservación y protección de los peces migratorios en el río Miño y sus afluentes, centrado en la lamprea, el sábalo y el salmón. Reforzó la importancia de la renaturalización y del continuo fluvial en una perspectiva ecológica pero también en su importancia para la economía regional, en la que más de 300 barcos y 600 pescadores dependen de esta actividad.
Al finalizar el evento, se retó a los embajadores/socios del proyecto a presentar proyectos transfronterizos orientados a la gestión del agua y el cambio climático, en el marco del Plan de Recuperación y Resiliencia (RRP), pero también en el nuevo Interreg en desarrollo, tomando como referencia este proyecto y sus buenos resultados.

