¿Cómo se priorizan los obstáculos a eliminar en los cursos fluviales?

¿Cómo se priorizan los obstáculos a eliminar en los cursos fluviales?

Un factor determinante en la distribución de las especies diádromas es la existencia de barreras transversales que impiden los movimientos de migración del mar hacia el río o viceversa, esenciales en este tipo de animales (Vieira‐Lanero et al., 2010). Estas barreras están relacionadas con la producción de electricidad, el regadío, u otros usos como la captación de agua, ocio, molinos, etc.

Para la selección de los obstáculos sobre los que actuar deben considerarse aspectos de carácter biológico como el potencial de mejora en la movilidad de las especies objetivo. En el proceso de selección también debe realizarse un análisis de la situación administrativa de los obstáculos preseleccionados, con una revisión de las concesiones que rigen en muchos de ellos. Existen una serie de prioridades a tener en cuenta y que permitirán maximizar los resultados obtenidos. Así, las actuaciones deben ir dirigidas a obstáculos de origen antrópico y con preferencia sobre construcciones infranqueables o que presenten una mayor dificultad para su franqueo. También es fundamental su localización dentro de la cuenca.

En este sentido son prioritarios los obstáculos más próximos a la desembocadura, ya que afectan a la llegada y salida de ejemplares de una mayor superficie de la cuenca. Este factor es especialmente relevante para las especies diádromas, que necesitan realizar migraciones entre agua dulce y él medio marino para completar su ciclo vital. Asimismo, la distancia entre obstáculos determina la superficie que se hace accesible con cada actuación. De esta manera, el inventario de obstáculos y la valoración de la dificultad de paso permitieron hacer una preselección de los impedimentos en los que las actuaciones de eliminación o permeabilización son prioritarias desde el punto de vista biológico.

Recuperar la continuidad fluvial evitando la compartimentación y aislamiento de las poblaciones de los diferentes tramos es uno de los aspectos imprescindibles para lograr un buen estado en estas masas de agua y se hace fundamental el estudio y desarrollo de nuevas medidas de mejora de la conectividad en estructuras de pequeño y mediano tamaño. Dado que la continuidad longitudinal y lateral de los cauces es un valor natural de los mismos que debe ser conservado, se hace necesario aumentar la accesibilidad de los ríos afluentes del Baixo Miño mediante la eliminación y permeabilización de los obstáculos presentes en el tramo internacional del río Miño.

A pesar de que el número de estructuras sobre el que se prevé actuar en el proyecto Migra Miño-Minho son ocho, repartidas entre los afluentes de España y Portugal, el objetivo de una mayor selección de obstáculos es tener un número suficiente de estructuras potenciales sobre las que intervenir, ante la posible existencia de problemas futuros que complican o impidan la permeabilización de alguno de los barreras fluviales.