Comienza la eclosión tras la plantación de los huevos de salmón en el Gadanha

Comienza la eclosión tras la plantación de los huevos de salmón en el Gadanha

Tras la plantación huevos de salmón realizada en el río Gadanha a principios de febrero por parte de la Dirección Xeral de Patrimonio Natural (DXPN); el Instituto da Conservação da Natureza e das Florestas (ICNF): el Centro Interdisciplinar de Investigación Marina y Ambiental (CIIMAR) y la Estación de Hidrobioloxía “Encoro do Con” empieza a observarse el resultado de todo ese esfuerzo realizado.

Los huevos de salmón  fecundados colocados en cajas de Vibert biodegradables (especiales para la repoblación de salmón y trucha) han sido enterradas entre la grava del río Gadanha. Durante las últimas semanas, el embrión se ha ido desarrollando lentamente y ahora ya están listos para eclosionar.

El periodo de desarrollo embrionario para el salmón atlántico, desde la fecundación hasta la eclosión se necesitan 480 grados/día, o sea, si la temperatura del agua permanece constante a 5ºC, la eclosión se producirá a los 96 días, en cambio, si la temperatura es de 9ºC la eclosión se producirá a los 53 días. A partir de 12-14ºC, la mortalidad embrionaria aumenta exponencialmente, estando la temperatura óptima de desarrollo entre los 6 y los 9ºC.

Varias semanas antes de que se produzca la eclosión ya se pueden apreciar los ojos pigmentados del embrión a través de la envuelta del huevo. Asimismo, a medida que van pasando los días, se empiezan a ver los capilares, los latidos del corazón y los movimientos del embrión dentro del huevo.

Cuando se acerca la eclosión, los movimientos serán más frecuentes y más bruscos, y en un momento, la fina cáscara del huevo se romperá y el alevín comenzará a salir. El proceso completo puede durar desde unos pocos minutos a varias horas. Finalmente, con un último coletazo, el pequeño salmón se liberará completamente y comenzará su nueva vida.

Pero aún quedan muchas semanas hasta que pueda nadar libremente y empiece a alimentarse por sí mismo siendo el saco vitelino el que le proporciona los nutrientes necesarios para su crecimiento.

Esto ha sido posible gracias al proyecto Migra Miño- Minho que se encuentra cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) a través del Programa Interreg V-A España-Portugal (POCTEP) 2014-2020 teniendo como principal objetivo la protección y conservación del hábitat fluvial de la subcuenca internacional del río Miño.